El hospital municipal no garantiza las guardias pediátricas desde comienzos de año. Este fin de semana un nuevo cartel en el nosocomio volvió a anunciar que no hay médicos disponibles. En este informe repasamos el primer año de la segunda gestión de Luciani atravesado por la falta de respuestas del gobierno municipal en materia de Salud.

En su discurso de inicio de sesiones ordinarias en el concejo deliberante el intendente Oscar Luciani no esquivaba lo que al hospital respecta y frente a los concejales, medios y vecinos presentes, con contundencia afirmaba que: “Nuestro hospital ha sido siempre un hospital de puertas abiertas sin discriminar naturaleza, condición ni lugar de origen de nuestros pacientes. La población lujanense ha asimilado esto como un derecho del cual no aceptara disminución alguna”.

No muchas semanas pasaron para que el discurso vuelva a disociarse de la praxis una vez más. A mediados de julio se anunciaba la suspensión de la atención a pacientes que no tuvieran domicilio fijado en Luján. La medida se argumentaba bajo la “falta de recursos” para sostener la atención ambulatoria a todos los pacientes que el hospital recibía. Las tijeras en la segunda gestión de Luciani se hacían sentir, luego de los recortes en cultura, ahora en salud; despertando una catarata de repudios por parte de gremios, organizaciones y partidos políticos de oposición a través de comunicados y declaraciones en medios de comunicación.
Este fin de semana la política de señalización del gobierno local vuelve a indicar que “No hay guardia pediátrica” mientras Norberto Hernández, jefe de profesionales del hospital, sigue pidiendo en los medios de comunicación que es necesario asegurar mejores condiciones de trabajo. Oscar Luciani tiene a disposición la utilización de partidas especiales que le garantiza la declaración de la emergencia sanitaria desde comienzos de año, prorrogada hace pocas semanas; aunque se desconoce de qué manera se hace uso de esa capacidad.

15171121_10206031979597822_9155549578807369393_n

El bisemanario El Civismo pocas ediciones atrás daba cuenta, en tapa, del aumento de casos de tuberculosis que coherentemente acompaña a las denuncias por faltante de medicamentos para el tratamiento de la enfermedad en todos los CAPS del distrito. El Dr. Poleschi director de APS explicaba al aire de “Ladran Sancho” que se debe a que la provincia dejó de enviar los medicamentos, como también dejó de enviar preservativos y anticonceptivos; y que en anteriores oportunidades el municipio se hacía cargo del faltante. Decisión que parece haberse modificado en esta segunda gestión de Oscar Luciani. En una nota titulada “Sin garantizar derecho al aborto no punible”, Nicolás Grande marcaba que “de los 24 CAPS que hay en el partido, sólo en tres o cuatro existen equipos dispuestos a atender las inquietudes de mujeres que tienen la intención de interrumpir sus embarazos. En la práctica, deberían habilitarse instancias de consultorías (integradas por médicos, trabajadores sociales y psicólogos) enfocadas en brindar información”.

En este marco y a un mes de la renuncia de Giordano como Dr. del Hospital se desconoce quién lo reemplazará pero no parece despertar mayores preocupaciones para el gobierno local ni para la oposición.

En los últimos días se conoció que Dani La Muerte volverá a ser intervenido en el hospital local y muchos vecinos cercanos, de Gral. Rodríguez, Mercedes, Giles a los que se les negó la atención por no tener domicilio en Luján; incluso residentes que no han hecho cambio de domicilio (como la mayoría de los estudiantes universitarios) se preguntan: ¿Dani La Muerte hizo cambio de domicilio? o ¿el Estado municipal sabe hacer excepciones?.

El lucianismo ha hecho una especie de “recursos para pocos” su política de gobierno cotidiana en la cual el que tiene accede y el que no se jode, imprimiendo la misma lógica del mercado a las instituciones del estado. Un funcionario importante de la cartera de Luciani confirmó que el municipio gastó 500.000 pesos en la primera internación de Dani La Muerte y durante su estadía en el nosocomio local, sus familiares no dejaron de remarcar antes los medios nacionales la “excelente atención” que recibió el paciente. La calificación posiblemente sea cierta, como cierto es su contraste con el testimonio de una decena de vecinos que perdieron a sus familiares por la mala atención que recibieron y lo hicieron saber en la puerta del municipio, bajo la lluvia, hace pocas semanas. Un botón basta de muestra.

Un adormecimiento generalizado en la clase política, los gremios y la sociedad civil permite que casi sin mayores obstáculos la gestión local persevere en su comodidad sin dar explicaciones, sin transparentar sus cuentas y a diferencia de su primer mandato, sin recibir bajo ningún canal institucional las demandas de los vecinos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, dejá aquí tu comentario!
Ingresá tu nombre