Las mujeres avanzan contra los concursos de belleza pero agrupaciones como la Barra Pesquera de Luján reproducen las lógicas discriminatorias y participan de estos certámenes. Entre sus miembros se destaca el director de Políticas Sociales: Carlos Romero mordió el anzuelo machista sin contemplar su rol en un área clave para las políticas públicas que desarticulen la cosificación femenina.

El 2018 es un año de conquistas para el movimiento de mujeres. Con el debate por la legalización del aborto en el Congreso, más el amplio mundo de consignas feministas copando las calles y la agenda mediática, hay luchas históricas que se van ganando y asentando en los territorios.

Entre ellos, en Luján, la declaración para erradicar los concursos de belleza que organizaba el municipio fue una de las grandes conquistas de las mujeres organizadas. Sin embargo algunos lujanenses continúan con la cosificación hacia las mujeres, sin hacer una actualización en comportamientos discriminatorios. El caminar de una piba, ante los ojos fiscalizadores de un par de machos que evalúa su cuerpo y desfilar, parece -todavía hoy- cuestión de normalidad. Tanto que entidades de Luján y funcionarios se pavonean, y al borde del ridículo, en grande .

Es el caso de la Barra Pesquera que así como otras instituciones de la sociedad civil de Luján, se destaca por su beneficencia, además de sus logros deportivos, claro está. Sin embargo, conscientemente o no, eligió reproducir lógicas machistas y violentas que otros espacios como las organizaciones de mujeres o la propia Subdirección de Género, intentan desarticular.

Es que la organización deportiva fue invitada a apadrinar a una joven goyense en la elección de la Reina del Surubí, la cual se realiza durante la tradicional Fiesta Nacional del Surubí en la ciudad de Goya. “Persona que ampara y protege a otra, y que a veces emplea su poder para facilitarle la consecución de algo”, arrojan las definiciones para describir qué es un padrino, en una explicación que evidencia lo problemático del caso.

Lo que llama la atención es que entre los promotores y partícipes de la elección de la joven, y como miembro de la Barra Pesquera, se encuentra el director de Políticas Sociales Carlos Romero, funcionario de quien depende la Subdirección de Políticas de Género, área encargada de la promoción de políticas públicas a favor de los derechos de las mujeres y la erradicación de la violencia machista.

Ante este panorama es necesario tener bajo el brazo la Ley Nacional 26.485 de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, la cual tiene como objetivo -entre otros- la remoción de patrones socioculturales que promueven y sostienen la desigualdad de género y las relaciones de poder sobre las mujeres; y que define a la violencia simbólica como “la que a través de patrones estereotipados, mensajes, valores, íconos o signos transmita y reproduzca dominación, desigualdad y discriminación en las relaciones sociales, naturalizando la subordinación de la mujer en la sociedad”.

Promoción de la postulante de la Barra Pesquera. “Confiamos en que la belleza y carisma de nuestra representante este año va a resaltar por encima del de todas las participantes”.

Como sucede en estos concursos, las condiciones para participar se inscriben en las lógicas más arraigadas del machismo y la cosificación, con un lugar de exclusiva decoración para las mujeres. Para esta oportunidad era necesario ser menor de 22 años y estar soltera y sin hijos, condiciones discriminatorias que no explican ni se relacionan con las capacidades de las distintas mujeres que participan del certamen, en una elección sin sentido más que reforzar el poder del macho que elige ante el desfilar femenino.

Contra la corriente que también era seguida por el Municipio de nuestra ciudad, en junio de 2017 y por impulso de las organizaciones de mujeres, el Concejo Deliberante de Luján aprobó una resolución donde rechazó “cualquier acto en el que sea valorada y/o premiada la apariencia física, tales como concursos de belleza, elección de reinas o princesas y otras expresiones similares”. Esta expresión política del deliberativo no fue apoyada ni se realizaron campañas de ningún tipo por parte del Ejecutivo. Ahora, las prácticas vuelven como un búmeran que impacta directamente contra Subdirección de Género y su superior, Carlos Romero.

Desconociendo medidas, discusiones y avances, los miembros de la Barra Pesquera de Luján y entre ellos un funcionario que debiera conocer además de trabajar por la erradicación de la violencia machista, terminan por acompañar y promover la violencia ejercida contra las participantes del concurso. En este, como tantos otros, se pondera lo físico -en la búsqueda de los cuerpos “perfectos”- como sinónimo de capacidad y como determinante en la elección entre “mejores y peores”.

“Confiamos en que la belleza y el carisma de nuestra representante este año va a resaltar por encima del de todas las demás participantes”, habían expresado desde la institución deportiva, previo a la competición que tuvo a la joven goyense como primera princesa.

Firma acuerdo del protocolo Nuevas Masculinidades. (De derecha a izquierda: Carlos Romero, director de Políticas Sociales; Celina de Belaieff, subdirectora de Políticas de Género; intendente Oscar Luciani). Foto: Prensa Municipal

Ya puede parecer parte de un combo entre lamentable y tradicional ver a un grupo de hombres cosificando a una mujer y reproduciendo lógicas machistas y patriarcales, pero en el caso de Carlos Romero se torna complejo comprender un perfil desdoblado dentro y fuera de la oficina de Políticas Sociales, en un nuevo contexto de plena discusión respecto al rol de la mujer en la participación política y social.

Las organizaciones se expresaron en este sentido y repudiaron el accionar de la Barra Pesquera y de Romero. Natalia Pérez, referente de la Defensoría de Género Luján manifestó que “la violencia se organiza desde arriba, arengada por estos mismos funcionarios que mientras se llenan la boca hablando de política pública, reproducen actitudes de un desprecio absoluto a las mujeres que claramente no son ni sus madres ni sus hijas. Es evidente que el taller de Nuevas Masculinidades le pasó de largo a los funcionarios”.

“La imagen es deprimente, aunque no muy sorprendente” reconoció María Eugenia Trezza de Mala Junta. “En esta ciudad hay gente que tiene la impunidad para cobrar abultados sueldos y no sienten ningún remordimiento de exhibir públicamente que desconocen y ningunean tanto el sufrimiento de estas prácticas tan regresivas, como el sacrificio y el trabajo de millones de mujeres que impulsan debates y legislaciones, verdaderas revoluciones culturales. Ellos están afuera, no se salpican, no se inquietan y se sacan fotos con el cartes de Ni Una Menos. Ellos son funcionarios municipales, aunque en realidad son más bien dinosaurios”.

Con capacitaciones, cursos y talleres aquí y allá. Con debates en televisión, radio, publicaciones; y con una oleada feminista que se centra en proponer el verdadero  rol y la participación de un colectivo social que integra mujeres y diversos cuerpos feminizados, la responsabilidad de los funcionarios y políticos de nuestra ciudad requiere concientización posta, desobedecer complicidades de machitos y ponerse a pescar en el mar de la deconstrucción.

1 Comentario

  1. Es muy dificil saber donde esta la “cosificación” de la participante por voluntad propia. En tu presentación decis que sos hincha de boca y futura licenciada. Es decir estas discriminando a los que no somos hinchas de Boca; asumis como una virtud simpatizar con un simple club de fútbol. Aspiras a ser licenciada, es decir colocarte academicamente por los menos en la certificación por encima de tus pares. Creo que hay que ser muy cuidadoso al pensar que la violencia es unicamente de genero; la misma es siempre del mas fuerte contra el mas debil; es la violencia de la mujer contra sus hijos, del hombre contra la mujer y la mujer contra el hombre, la violencia del joven contra el viejo, la violencia del poderoso contra el débil. Creo que debemos ser muy cuidadosos al circunscribir siempre la violencia al genero. Porque matar un embrión es menos grave que un concurso de belleza ? si ese embrión no pudo elegir, solo sus progenitores eligieron tener sexo. Seguramente hay que iniciar una discusión seria y sin consignas. No es River o Boca, no es Mujer contra Hombre. Los seres humanos independientemente del genero somos iguales. Y la violencia siempre es ejercida por el mas fuerte sobre el mas debil, independientemente del sexo. Buena semana y me gusta la propuesta de ustedes.

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