Detrás del gran escenario donde los actores políticos de Luján protagonizaron las acciones fundamentales que permitieron la llegada de Araucaria Energy y su termoeléctrica, ahora los vericuetos legales, las interpretaciones administrativas como también las jurídicas, toman cuerpo y se preparan para ser parte de la escena.

La gestión de Oscar Luciani descansa en el expertise de Alcides Pedurán, el escribano y abogado que hizo su llegada a la municipalidad en 1970 al área de contaduría e iniciaría su carrera ocupando la Dirección de Gobierno en 1978, a la vez que interinatos en asesoría letrada, Gobierno, Hacienda y Obras públicas, en un derrotero que excede este escrito.

Una mano desde Legal y Técnica

La posta de Alcides dice que: la llave maestra que destrabará el “conflicto termoeléctrico”, que habilitará a hacerles pitocatalán a las vecinas afectadas y que les permitirá quedar bien con los poderes nacionales es la ley 15336. Una especie de santoremedio que eximirá a funcionarios y concejales de tener responsabilidades concretas sobre la planta de energía en los debates futuros.

Igualmente, respecto a lo que pasó con el tratamiento desprolijo que reconoció el  mismísimo intendente, sí se prepara un pedido de paso al costado o algo así como una Siberia municipal para algunos integrantes medios del ejecutivo.

La intención de Cambiemos es que la ordenanza que prohíbe las empresas de tercera categoría en Luján (la 6224) sea adaptada a la ley 15336. Más allá de esta estrategia el oficialismo mantiene otros reparos con la ordenanza 6224, más del tipo espiritual legal. Es decir de lo que efectivamente se quiso votar, pero que “hoy se malinterpreta”, según voces oficiales.

Inicialmente Cambiemos marca errores del Organismo Para el Desarrollo Sustentable (OPDS) a la hora de ponerle la categoría. La categorización es una fórmula y tiene muchos componentes; algunos de ellos son dimensión, superficie, personal. Una serie de cuestiones que suman y dan un puntaje. Si da más de 25 es categoría 3. Esa fórmula se completa con lo que se llaman la planillas A y B que presenta la empresa en el estudio de Impacto Ambiental.

“Nadie sabe quién cometió el error que llevó a una categorización equivocada. No es que se le quiso bajar sino que ponerle 29,5 fue una metida de gamba. Además hay principalmente un funcionario responsable de los errores del municipio y tiene que hacerse cargo de sus macanas”, ya se cubren desde Cambiemos.

La categorización y la bendita ordenanza

En lo concreto 25 puntos ya es categoría 2 y el oficialismo dice que debería quedar en 23 por los cálculos matemáticos. Ahora bien, incluso por los 25 puntos, ¿por qué no es categoría 2? Porque para el OPDS, debido a las características de la planta termoeléctrica, la misma es alcanzada por el artículo 9 del decreto 1744.

Retomemos. La ley 11459 que es la de radicación industrial provincial indica cómo es el proceso de instalación de empresas y contiene el decreto reglamentario 1744. Obviamente para decidir si una empresa será afectada por la ordenanza de tercera categoría hay que ver qué categoría tiene. Luego de eso debe verse el grupo o rubro (aunque en la ordenanza de Luján se menciona grado).

Entonces la categoría III tiene además tres grupos o rubros: 1, 2 y 3 siendo ése orden la clasificación de tipo de industrias, señalado en el Anexo I. La planilla que consta en el expediente de la termoeléctrica está marcada como categoría III y rubro/grupo 3. Y aquí comienza la discusión, porque el oficialismo desconoce esa descripción. ¿Por qué? Ahí vamos.

La ordenanza hace referencia al listado del decreto 1741, donde una vez que es categoría III hay que fijarse si está en el listado del anexo I de dicho decreto. Y en ese listado no está la generación de energía. La ordenanza de Luján prohíbe las de categoría III y rubro 3 que aparezcan en el anexo I. Si no están en ese listado, por más que OPDS las califique (categoría) III y (Rubro/Grupo/Grado) 3, los funcionarios o concejales no le llevarán el apunte.

Entonces según OPDS la termoeléctrica es tercera categoría y rubro 3: pero cuando se chequean los tipos de industrias que están dentro del anexo que nombra a las de rubro 3, no hay generación de energía. Este será uno de lo argumentos oficiales.

Ley de Energía Eléctrica, que entre Frondizi

Siempre desde la perspectiva de Cambiemos, la ley 15336 será por donde avance el tema y allí  la ordenanza de tercera categoría “no es válida” para este caso porque en su artículo 12 la ley nacional establece que no puede estar sujeta a regulaciones locales. ¿Por qué primaría esa ley? “Porque no podemos con una ordenanza frenar esto, inventemos la ordenanza que se quiera: pero no se puede”, exponen.

Con el objeto de asesorar al Poder Ejecutivo Nacional en materia de Energía Eléctrica, así como administrar Fondos específicos para el desarrollo eléctrico en el territorio nacional, la ley que data de los años 60, palabras más palabras menos establece mediante el Artículo 6 que la jurisdicción de la generación de energía eléctrica será nacional, entre otros casos, cuando integre la Red Nacional de Interconexión.

Esto último concretamente todavía no sucede porque Araucaria es una industria sin acabar y sin conectar. También se argumenta con el Artículo 12, el cual habla de la prohibición de tasas, como también sobre la limitación de otras medidas sujetas a legislación que restrinjan o dificulten su libre producción.

“Esto es lo que vale, pero acá empezaron el trámite sin tener en cuenta la ley nacional”, intentan explicar los oficialistas.

Y allí algunas preguntas caen. ¿Si ninguna normativa puede trabar los servicios públicos eléctricos, para qué pedir un rezonificación de suelo? ¿Por qué la intervención del OPDS y qué papel juegan las vastas leyes ambientales provinciales, como los artículos de la propia constitución nacional y el derecho ambiental estipulado en la misma?

La respuestas suena a excusa: una seguidilla de errores. La explicación más sensata parece ser la que marca que los trámites se hicieron porque son condición necesaria e ineludible. Y no hay ley de leyes que los exima. Todo está por verse.

OPDS, Araucaria, Municipio y Nación, la pelota de un lado a otro

“Alguien en el OPDS podrá decir ‘nosotros categorizamos todas las termoeléctricas como categoría III’ pero eso es para controles posteriores de provincia. Haciendo la categorización el OPDS se vincula con este tipo de industrias. Y desde la municipalidad todo siguió la inercia de un trámite vía OPDS, quien interactúa con la Dirección de Medio Ambiente. Desde ahí deberían haber informado al municipio que se quería instalar una empresa de tercera categoría y eso no sucedió como debió ser”, señalan desde Cambiemos, mientras ponen la mira en la cabeza de funcionarios.

Hoy por hoy el dolor de cabeza y el lamento se basan en no haber tenido los fundamentos con más celeridad. A la presentación de categorización el Ejecutivo ahora se prepara responder que por ley 15336 la termoeléctrica es de jurisdicción nacional. “Es lo que debió hacerse”, refunfuñan. El borrador ya se arma y se prepara para alcanzarlo al Concejo Deliberante.

Camino a querer cerrar la discusión de la instalación de la termoeléctrica será así la intención oficialista de remarcar la función del municipio de destrabar cualquier normativa que impida a Araucaria Energy que pueda operar. Por lo que restará esperar para ver cómo responderá la comunidad afectada.

“En el Concejo se debería haber dicho que, debido a que establece la ley nacional 15336 y no obstante ser una empresa de tercera categoría, se solicita la excepción a la ordenanza de tercera categoría ya que no puede existir normativa local que obstaculice la ley federal”, ensayan como modelo de ordenanza.

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Imagen destacada: hecha por el poeta y pintor Carlos Dala Stella nacido en Santa Felicidad, en el sur de Brasil, donde vive y trabaja actualmente. http://dalastella.blogspot.com.ar/2013/03/pinheiro.html

Video: informe Telefé Noticias en Pilar y Escobar.

Imagen del texto: Aramburu y Frondizi. 

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