Las inundaciones y el recorte en el recorrido del colectivo colmó la paciencia de los de abajo. En los barrios florecieron asambleas que prometen organizar las demandas a una gestión que los abandona. “Por favor no faltar, el beneficio es para todos” rezan las invitaciones.

El contraste en el empedrado de la calle San Martín y el estado de la infraestructura en los barrios sirve de resumen ante el estado de situación en los barrios, algunos inundados y otros sin bondi. El denominador común es la rabia y la incipiente organización.

El fin de semana pasado la lluvia volvió a castigar a los más humildes, evidenció la el déficit del protocolo de emergencia elaborado por el municipio y sumó puntos en el termómetro que mide la rabia vecinal. El pueblo aguanta en silencio y los gobiernos se confían y tiran un poco más de una cuerda de por sí tensa.

Si algo faltaba para hacer rebalsar el vaso de la paciencia para los de abajo, fue perder el bondi por el estado de las calles. Los barrios Ameghino, Lanusse, Santa Marta, San Pedro y San Jorge se verán afectados por la medida que la empresa tomó luego de solicitar al municipio mejoras en las vías del recorrido.

Al “mayor plan de obra pública de toda la historia” se le olvidaron los barrios. Pero ante la amnesia del gobierno, se organizan los barrios. El fin de semana hubo encuentros y actividades en los sectores más afectados y este lunes tres asambleas prometen la organización de la digna rabia vecinal.

Prensa municipal informó el domingo que “se terminaron las tareas de asistencia en la Casa del Niño ya que dejó de albergar evacuados. Situación similar se reportaba en el barrio La Loma, con un grupo de autoevacuados”.

Lo cierto es que las familias de La Loma evacuadas en Casa del Niño decidieron volver al barrio donde el tejido comunitario opero con mayor sensibilidad y eficacia que lo que pudo garantizar “el protocolo”. La sociedad de fomento desobedeció las ordenes de la gestión municipal y abrió sus puertas para hospedar a los vecinos afectados y asistirlos. Según contaron Políticas Sociales negó los recursos argumentando que “la sociedad de fomento no es un centro de evacuados”.

Stella Ferrando, vecina del barrio amplió a Ladran Sancho que “por orden de Chary Romero dijeron que no iban a traer absolutamente nada. Cuando la gente estaba desesperada y no sabia donde estar. No puede ser que la gente estaba a las seis de la mañana en la esquina esperando que los vengan a asistir y aparecieron dos horas después. Se los llevaron a Casa de Abrigo y tuvieron que volver porque los trataron mal”.

En Padre Varela, la tormenta mantuvo en vilo, y con total incertidumbre a los vecinos históricamente afectados por el desborde del arroyo Gutiérrez. Los vecinos criticaron la falta de información oficial y la asistencia del Estado. “Tenemos que medir el arroyo con un palito, si vemos que sigue creciendo vamos a levantar las cosas” contaron durante la crecida a este medio.

Pero no todo es rabia entre los de abajo. Un interesante proceso de organización toma forma en todas las zonas afectadas. En el barrio Ameghino cortaron autopista exigiendo respuestas y lograron arreglos provisorios en las calles que garantizarán el transporte público este lunes. Sin embargo los parches son solo para las calles, los vecinos exigen saber “¿dónde está la guita de la obra pública?”.

Por eso este lunes realizarán una asamblea “para que todxs los vecinxs decidamos como sigue la lucha”. Será en la sociedad de fomento (Tucuman entre J. Ingenierons y R.Rojas) a las 15hs.

“Atención vecinos, este lunes a las 19hs nos reuniremos en la sociedad de fomento del barrio San Pedro para reclamar que no deje de pasar el colectivo por nuestras calles. Por favor no faltar, el beneficio es para todos”. Así anuncian las bocinas buscando sumar la participación de los barrios San Jorge, Santa Marta y La Loma

En el Barrio Padre Varela también tendrán cita pero será a las 18 en la placita de Francia y Río Negro. En este caso el reclamo es la precuela de sus pares porque “el colectivo nunca tuvo recorrido hasta el fondo” como explican los vecinos. Sin embargo se reunirán para avanzar en la organización de las demandas y la articulación con otros barrios.

Con varios frentes territoriales abiertos, la semana se pone complicada para la gestión local. Son variados los reclamos pero encuentran su punto de confluencia en la Secretaría que maneja el Ing. Gutiérrez. La infraestructura y la obra pública prometida para algunos o relegada para otros, será el punto común de las reflexiones barriales este lunes.

La política exige mucha muñeca, pero en el tire y afloje, los barrios no tienen más para dar y emprenden la organización de la rabia para dar vuelta la taba. Ahora será el gobierno el que tendrá que ceder y empezar a dar respuestas a los de abajo.

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