Ninguna sociedad pujante, creativa y solidaria deja librado al azar o a los vaivenes políticos las cuestiones profundas y vitales. La educación en términos generales y la formación universitaria en particular es un eslabón importante. Francis Fukuyama pronosticaba en el “Fin de la Historia y el último hombre” en 1992, el fin de las ideologías y que lo privado se alzaría con todo.

Pero por ejemplo, en materia educativa en la vieja Europa se sigue apostando a la educación pública como palanca para el crecimiento, la innovación y la ideología del libre pensamiento. Frente al cuestionamiento o las dudas de algunos, propongo estas “Razones de la Razón Pura”. Los cálculos y los números no siempre mandan.

1El acceso a la formación universitaria es un derecho garantizado por nuestra Constitución.

Foto: Julieta Brancatto

2Lo público y gratuito permite que miles de ciudadanos de bajos recursos puedan estudiar. Incluso en algunas universidades existen becas de apuntes, junto a hermosas y nutridas bibliotecas para facilitar más, la compleja tarea de la formación universitaria.

Foto: Julieta Brancatto

3La formación Universitaria es una palanca de movilidad social ascendente ya que permite capacitaciones laborales mejor pagas y de calidad.

Foto: Julieta Brancatto

4La radicación de Universidades públicas en diferentes centros urbanos permite que la llegada a diferentes sectores de la población sea una realidad. Las distancias y el costo del transporte muchas veces juegan un papel inhibitorio.

Foto: Julieta Brancatto

5El establecimiento de una Casa de Altos Estudios, jerarquiza la región, motoriza la economía, se crean nuevos puestos de trabajo con alto impacto socio-cultural, mejora los accesos viales y medios de transporte.

Foto: Julieta Brancatto

6Se fomenta la radicación de nuevos profesionales en la región, generando una “sinergia social y cultural positiva”.

Foto: Julieta Brancatto

7Está comprobado que en las ciudades latinoamericanas en donde se crea una Universidad (pública o privada) se reducen en menos de 10 años las tasas de delincuencia, marginalidad, embarazo adolescente y abandono de escuela secundaria.

Foto: Julieta Brancatto

8Tener una Universidad cerca estimula a cientos de jóvenes a estudiar y mejorar su calidad de vida. Les da un propósito a finalizar sus estudios secundarios.

Foto: Julieta Brancatto

9En un contexto de “adolescencias tardías”, “facilismos” y dificultades para la “responsabilidad en lo laboral”, el estudio universitario y la formación profesional continúan siendo en nuestro país la principal herramienta de independencia económica de la familia de origen y por ende de maduración y exogamia.

Foto: Julieta Brancatto

10El contexto socio-cultural de Universidades públicas es diverso como así también su franja etaria. Estos dos elementos favorecen el intercambio de experiencias, realidades y saberes entre los alumnos, logrando un enriquecimiento cultural y social de toda la Comunidad Educativa.

Foto: Julieta Brancatto

11En muchas Universidades públicas se estimula y favorece la práctica de diferentes deportes e incluso algunas cuentan con gimnasios y canchas, algo que para los sectores sociales menos favorecidos es siempre de difícil acceso.

Foto: Julieta Brancatto

12El paso por la Universidad pública para muchos jóvenes es una forma de acercamiento a la participación política, a la constitución de ideologías propias y a formas vinculares solidarias y cooperativas. También se logran herramientas subjetivas como la paciencia, el esfuerzo y la superación del fracaso.

Foto: Julieta Brancatto

13Aquellos elementos son fundamentales en la construcción de ciudadanía, responsabilidad social y libre pensamiento. Para aquellos que todavía no son netflix-fílicos (si vas a la Universidad, felizmente tenés poco tiempo para esa “hipnosis del tecno-imperio”), les comento que el título de este artículo hace referencia a una serie en la que la protagonista da 13 razones para suicidarse.

En definitiva, las sociedades no deben suicidarse, es decir no deben hipotecar su futuro a políticos de turno y mucho menos a aquellas ideas medievales y oscurantistas. La sociedad futura es una “sociedad del conocimiento” y fomentar la educación pública de calidad, democrática y solidaria, es el camino a recorrer.

Lic. Esteban Gómez Psicoanalista- UBA
MN 25.591 MP 25-668

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, dejá aquí tu comentario!
Ingresá tu nombre

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.